Cómo plantar una higuera a partir de una rama

Plantar un árbol es para mucha gente una de las metas que hay que cumplir en la vida. Sin duda resulta satisfactorio cuidar una planta o un árbol desde que es pequeña hasta que alcanza su tamaño máximo. Además, resulta especialmente satisfactorio cuando la planta o árbol nos gusta o tiene un significado especial para nosotros. 

Así pues, si queremos plantar un árbol para cuidarlo dentro de nuestro hogar o en el exterior, en nuestra terraza, jardín o campo, existen diferentes formas de hacerlo. La primera que se nos suele ocurrir es plantar una semilla de cualquier especie arbórea en el suelo o en un semillero y esperar a que germine para poder trasplantar el incipiente árbol a una maceta donde poder cuidarla hasta que se haga más grande. 

Otro medio para reproducirlo es mediante mugrón o acodo, en arbustos o plantas leñosas. De esta manera, las ramitas echarán raíces en otra maceta y deberemos esperar hasta que la nueva planta esté lista para ser separada de la primera. También se puede reproducir mediante bulbos, tubérculos o rizomas, en el caso de la patata o de la cebolla.

Sin embargo, el método que hemos elegido para este artículo es la reproducción arbórea mediante esquejes o ramas. Este método permite obtener una planta completamente nueva a partir de una rama vieja extraída de otro árbol. Es el método más utilizado para plantar, por ejemplo, una higuera.

Pero, aunque esto parece algo tan sencillo como cortar una rama y plantarla directamente en el suelo, en realidad requiere un proceso más complejo que necesita tiempo y mucha paciencia. 

Por eso, en este artículo te vamos a explicar cómo plantar una higuera a partir de una rama. Te explicaremos los pasos que debes seguir para hacerlo si quieres que el tiempo invertido para hacerlo merezca la pena. 

Qué es una higuera (Ficus carica)

Una higuera o ficus carica es una de las especies más conocidas de ficus originaria de Asia que crece actualmente de manera silvestre en la zona mediterránea. Es un arbusto o árbol caducifolio que puede llegar a alcanzar los 8 metros de altura en estado silvestre cuya esperanza de vida suele ser 60 años. 

Tiene una copa muy abierta debido a que produce numerosas ramas que se llenan a partir de primavera de unas grandes hojas lobuladas de un color verde intenso. Se caracteriza por producir un fruto muy dulce que se conoce como higo, que es verde rosado por fuera y de un tono entre rojo y lila en su interior, con multitud de semillas. 

Es una planta en cuya floración crecen multitud de flores masculinas y femeninas que atraen a las avispas. Estos, son los insectos encargados de la polinización de las higueras. De hecho, hasta existen higueras que tienen asociada una especie de avispa que se encarga de la polinización.

La higuera es un árbol típico de climas templados que se desarrolla en perfectas condiciones cuando hace calor. Sin embargo, no tolera los climas fríos ni las heladas. 

Además, requiere de bastantes horas de sol al día. Necesita crecer en una tierra que sea moderadamente fértil y debe regarse todas las semanas en primavera, verano y otoño, pero sin encharcar, ya que se pueden pudrir sus raíces. En invierno, cuando entra en su fase “dormida”, debe regarse lo justo para que la tierra no se seque por completo. 

Proceso a seguir para plantar una higuera a partir de una rama

El proceso no es fácil, ya que la higuera es un árbol de crecimiento lento, por lo que puede llegar a tardar entre 6 o 7 años en alcanzar la edad “adulta” y empezar a producir los primeros frutos. 

Obtención de la rama 

Esta se debe obtener durante la poda de invierno, ya que la higuera entra en una fase “dormida” durante los meses más fríos del año. Debes elegir una rama que no tenga hojas, que tenga alrededor de unos 20 o 25 centímetros de largo y que tenga, al menos, tres yemas.  

Poner la rama en remojo

La rama que hemos obtenido tras la poda debe pasar todo el invierno con su base en remojo, preferiblemente en el interior de nuestro hogar, a la sombra. Esto es necesario para que no se deshidrate. Puedes utilizar cualquier recipiente para hacerlo, aunque recomendamos utilizar uno de cristal, y debes cambiar el agua periódicamente, ya que, de lo contrario, se puede pudrir la rama.

Trasplantar la pequeña higuera

Cuando pasa el invierno y llega la primavera, comienzan a subir las temperaturas. Es entonces cuando puedes ver que sus hojas empiezan a brotar. Es en este momento cuando empieza a echar raíces. 

Así que, cuando estas alcanzan un tamaño considerable, es el momento de trasplantarlas a una pequeña maceta con tierra húmeda. De esta manera, las raíces podrán empezar a crecer libremente. De esta manera, ya tenemos formado en líneas generales nuestra pequeña higuera. Pero el proceso sólo acaba de empezar. 

Cuando la higuera es joven

En este momento, ha empezado a crecer y todavía es un árbol tierno. Por ello debes extremar las precauciones, ya que es muy sensible a las temperaturas extremas. 

Así, durante estos años, deberías sacar la planta al exterior únicamente durante los meses más templados. Ya que necesita un rango de temperaturas que no baje de los 4ºC de mínima ni supere los 16ºC de máxima.

Es por eso que durante el invierno y el verano debes llevarte la maceta al interior y asegurarte de que esté en una zona donde reciba la suficiente cantidad diaria de luz solar.  

Segundo trasplante (o trasplante definitivo)

Pasados los meses y, puede que unos dos años, llegará un momento en que la maceta se le quede pequeña. Esta planta requiere de, como mínimo una maceta bastante grande para poder desarrollarse sin problemas. Por ello, deberás volver a trasplantar tu higuera al lugar definitivo, ya sea a una jardinera, a una maceta más grande o, directamente en el suelo de tu campo o jardín. 

Pasados unos años esta planta habrá fortalecido su tronco y se hará progresivamente más resistente a las heladas y a las temperaturas extremas. Pero no la descuides, ya que necesitará seguir recibiendo tus cuidados durante más tiempo para poder sobrevivir por sí misma. 

Si la plantas en una maceta, aunque necesita una maceta grande, esta no llegará a alcanzar su tamaño máximo, sino que se adaptará al tamaño de la maceta hasta los 2 metros. No obstante, siempre estás a tiempo de plantarla en el terreno, donde se desarrollará y podrá crecer hasta los siete u ocho metros de altura.

Mantenimiento y cuidados

Pasados unos años, la higuera ya habrá crecido lo suficiente para poder vivir a la intemperie, soportando las diferencias de temperatura entre el verano y el invierno. Recuerda que, como hemos dicho al principio del artículo, las higueras deben podarse en invierno, todos los años, cuando entran en fase dormida.

Debe recibir bastantes horas de luz solar, por lo que es recomendable plantarla en algún lugar donde haya poca sombra. Y, en cuanto al riego, debes tener en cuenta que necesitan ser regadas con menor frecuencia cuando han alcanzado un tamaño “adulto”. 

Asegúrate de que el terreno esté ligeramente húmedo y que no se llegue a encharcar, ya que esto puede llegar a pudrir las raíces y provocar la muerte del árbol. 

Es entonces, cuando el árbol haya superado los 3 metros de altura, cuando puedes sentir el orgullo de haber cuidado una higuera desde que era tan sólo un esqueje. Puedes recolectar sus frutos todos los años en verano.

Esperamos que, a través de este artículo te haya quedado claro cómo plantar una higuera a partir de una rama. Si bien es un trabajo que parece arduo y costoso, puede resultar muy gratificante, especialmente si lo que deseas es una planta que sea “hija” de otra que tiene algún familiar o conocido.

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