Qué plantar en febrero

Si enero es el mes más frío en nuestro país, febrero no se queda muy atrás. Con una media de temperatura nacional de 8ºC, es el segundo mes más frío del año. Al igual que sucede con enero, cualquier puede pensar que con las temperaturas tan bajas, con las frecuentes heladas y lluvias abundantes se trata de un mes en el que no se puede cultivar ni cosechar nada en el campo. 

Pero, nada más lejos de la realidad, ya que es un mes en el que se plantan abundantes vegetales que van a estar listos para cosechar a finales de la primavera y durante el verano. Además, también hay ciertas hortalizas que requieren su cosecha durante este mes tan frío. 

Al ser un mes ligeramente más cálido que enero, tenemos una mayor diversidad de hortalizas que poder plantar y cosechar en el huerto. Esto se debe a que existen algunas que ya soportan mejor la temperatura media del mes de febrero.

Qué hortalizas plantar en febrero

Como hemos dicho, febrero es un mes que, aunque sigue siendo frío, tiene unas temperaturas ligeramente más elevadas que enero. Y esto se refleja en el huerto, ya que hay más hortalizas que son capaces de crecer y sobrevivir al frío. 

Es cierto que las bajas temperaturas durante esta época del año dificultan la plantación, por lo que es necesario recurrir a semilleros que protejan las plantas que acaban de germinar, especialmente cuando hay riesgo de heladas. Algunas incluso requieren que los semilleros dispongan de sistemas de calefacción. 

No obstante, hay especies que soportan la siembra al aire libre y otras están listas en esta época para ser trasplantadas directamente a la tierra. Entre todas las que hemos nombrado, podemos destacar las siguientes:

1. Los rábanos (Raphanus sativus)

Se pueden sembrar directamente en el suelo, al aire libre, ya que es una planta agradecida y fácil de cuidar que soporta temperaturas relativamente frías. Estas pueden estar por debajo de los 10ºC, y las pueden resistir los rábanos de invierno. 

Son hortalizas de desarrollo muy rápido que las hace apropiadas para resistir el ataque de plagas o enfermedades. Ya que, al crecer tan rápido, estas no tienen suficiente tiempo para extenderse. Se debe regar de manera regular y mantener el sustrato más o menos húmedo. 

2. La remolacha (Beta vulgaris)

Son plantas que soportan bien temperaturas moderadamente frías, alrededor de los 5 ºC. Por encima de esta, las semillas comienzan a germinar al aire libre sin problemas. Antes de esto, deberás haber preparado correctamente el sustrato con compost o humus de lombriz. 

Se pueden sembrar en febrero para estar listas para ser cosechadas durante los meses de abril o mayo. Aunque su temperatura ideal oscila entre los 10 ºC y los 14º C, sobreviven en climas fríos y pueden llegar a resistir algunas heladas. 

Se deben regar abundantemente evitando que el suelo esté demasiado húmedo o encharcado. Esto puede hacer que las raíces se empiecen a pudrir. 

3. Las judías (Brassica rapa)

Las judías verdes se producen en grandes cantidades de cosecha en espacios bastante reducidos. Para plantar las semillas deberás utilizar semilleros. De esta manera, cuando germinan a los 10 días de ser plantadas, estas estarán más protegidas del frío habitual de este mes. 

Este tipo de plantas soportan temperaturas más o menos frías, pero para su crecimiento óptimo deben estar de media entre los 18ºC y los 24ºC, cosa imposible en febrero. 

Les debe dar el sol de manera directa o indirecta y se deben regar hasta humedecer el sustrato. Como siempre, este no se debe encharcar. 

4. Puerros (Allium ampeloprasum var. porrum)

La siembra del puerro se suele hacer en dos épocas del año: en febrero y en agosto. Al igual que sucede con las judías, esta siembra debe realizarse en un semillero, a una profundidad entre 1 cm y 2 cm, manteniéndolo relativamente húmedo. Cuando la planta alcanza una altura entre 15 cm y 20 cm se realiza el trasplante al terreno y la recolección tiene lugar entre 5 y 6 meses después de la siembra. 

Este tipo de hortaliza se adapta bastante bien a diferentes condiciones climáticas. Pese a que prefiere climas templados, es capaz de resistir bastante bien al frío. En cuanto al riego, debemos asegurarnos de que tenga bastante humedad en el sustrato. 

5. El tomate (Solanum lycopersicum)

La siembra de tomates directamente en el huerto suele comenzar durante el mes de mayo, ya que las tomateras necesitan unas temperaturas más bien cálidas y no soportan el frío ni las heladas. 

Sin embargo, para obtener tomates de manera más temprana, recurrimos a semilleros con sistemas de calefacción para plantar las semillas de esta planta. De esta manera, pueden estar listos antes de tiempo y están protegidos del frío hasta que hace una temperatura más idónea para trasplantar la planta directamente en el huerto. 

6. Canónigos (Valerianella locusta)

Si hemos plantado en semillero los canónigos unos meses atrás, pueden estar perfectamente listos para ser trasplantados al huerto en febrero. Esto se debe a que este tipo de hortalizas no soportan las temperaturas elevadas y son bastante resistentes al frío. De ello se deriva que su producción se realice mayoritariamente durante el invierno. 

Requieren de un riego cuidadoso, ya que se pueden dañar con el exceso de humedad. Por ello, la tierra debe estar húmeda, pero no demasiado. Además, la planta debe exponerse constantemente a la luz del sol, ya sea de forma directa o indirecta, para que crezca correctamente. 

Qué cosechar en febrero

Hasta aquí hemos visto las hortalizas que se pueden sembrar durante el segundo mes más frío del año, que estarán listas para la cosecha durante los meses de primavera. Ahora vamos a enseñarte las especies vegetales que, plantadas durante la temporada de otoño, están listas para que sus frutos sean cosechados en febrero. 

1. Alcachofas (Cynara scolymus)

Son hortalizas de temporada de invierno, ya que el frío moderado hace que se desarrollen mejor y más rápido. Además, si se exponen a bajas temperaturas durante las últimas etapas de crecimiento, se vuelven más tiernas y aptas para el consumo. Por eso la cosecha se suele hacer desde diciembre hasta febrero. 

Para crecer correctamente, necesitan un suelo lleno de nutrientes y un sustrato que tenga una humedad moderada. Sin embargo, tampoco soportan el exceso de agua ni los climas excesivamente húmedos.

2. Acelgas (Beta vulgaris var. cicla)

Se pueden cultivar durante los meses de invierno y primavera, aunque es mejor plantarlas y cosecharlas en zonas donde el invierno no sea extremo en cuanto a temperaturas. Así pues, las acelgas se suelen recolectar cuando las hojas están bien desarrolladas, con un tamaño de 25 cm como mínimo.

3. Brócoli (Brassica oleracea var. italica)

Esta es otra de las hortalizas que soportan bastante bien las bajas temperaturas, especialmente cuando ya están en etapas avanzadas de su crecimiento. Suele tardar un par de meses en estar listo para ser recolectado. 

Es un tipo de cultivo cuya temporada abarca los meses comprendidos entre noviembre y abril, por lo que incluye los meses de invierno, como febrero. Aunque, pese a todo, es una planta que prefiere los climas templados a los fríos.

Necesita un riego abundante y constante para mantener la tierra húmeda sin dejar que esté encharcada o demasiado mojada. 

4. Canónigos (Valerianella locusta)

Hemos dicho que los canónigos pueden estar listos para ser trasplantados en febrero, pero si los hemos trasplantado con anterioridad, este mes también puede ser perfecto para su recolección. Como hemos dicho antes, esto se debe a que este tipo de hortalizas no soportan las temperaturas elevadas y son bastante resistentes al frío. 

Se deben recolectar entre 30 y 45 días después de haberlos plantado en el semillero, por lo que su ciclo de crecimiento es bastante corto y acelerado.

5. Coles de bruselas (Brassica oleracea var. gemmifera)

Esta hortaliza se suele plantar al aire libre entre junio y septiembre como fecha óptima para que puedan ser recogidas en invierno o primavera. Esto se debe a que este tipo de vegetales son de crecimiento lento, ya que necesitan bastantes meses para estar listas para su recolección. 

A este tipo de verduras les viene bien una temperatura media bastante fresca para crecer y puede sobrevivir a temperaturas bastante bajas. 

6. Escarola (Cichorium endivia)

Su cultivo es idóneo para ser plantado y recolectado durante las épocas más frías del año, como los meses de diciembre, enero y febrero, aunque se pueden cultivar durante todo el año. Por lo tanto, febrero es una buena época para recoger la producción de escarola, ya que esta planta necesita temperaturas frescas para desarrollarse como es debido. 

Son plantas que no necesitan demasiada atención en cuanto al riego, ya que pueden soportar algunas temporadas de sequía. Pero lo mejor es mantener el sustrato húmedo sin que llegue a encharcarse. 

7. Puerro de invierno (Allium ampeloprasum var. porrum)

Hemos hablado de que el puerro se planta en semilleros durante el invierno, pero que también se puede plantar en época estival o en otoño. Los puerros que se plantan durante esta época, tras el verano, se han de recoger en febrero y se denominan “puerros de invierno”, ya que su cosecha tiene lugar durante esta estación. 

Como hemos dicho antes, estas hortalizas prefieren los climas templados, aunque pueden resistir perfectamente temperaturas bastante frías e incluso algunas heladas.

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