Diferencia entre geranio y gitanilla

Decorar nuestras casas, jardines, terrazas y balcones mediante plantas con flores de colores vivos es algo que se suele hacer en los países cálidos como el nuestro. De hecho, es muy probable que hayas visto en más de una ocasión balcones repletos de plantas y flores. Sobre todo si has visitado la mitad sur de España. 

Normalmente se suelen elegir plantas que son bastante fáciles de cuidar y son vistosas, de colores vivos y cálidos. Así, se suelen utilizar para aportar un toque de naturaleza a nuestro hogar, especialmente con la llegada de la primavera y el buen tiempo.  

Entre las plantas que podemos encontrar de manera recurrente decorando balcones, ventanas y otros espacios exteriores, tenemos el geranio y la gitanilla. Son dos plantas muy utilizadas que, a primera vista son demasiado similares. Tanto, que hay mucha gente que piensa que se trata de la misma planta.

Pero esto no es así, ya que, aunque se parecen mucho, no son lo mismo. Tienen características distintas y unas son más aptas que otras para ocupar ciertos espacios exteriores. Por ello, en este artículo te vamos a explicar las diferencias entre el geranio y la gitanilla.

El geranio (Geranium)

El geranio es un género de vegetales que agrupa más de 400 especies de plantas distintas de la familia geraniaceae que se suelen utilizar en jardinería, para adornar terrazas y balcones. Es una planta originaria de África del sur que es conocida por producir unas flores muy características, de colores muy vivos, con un aroma bastante reconocible. 

Son plantas de exterior que forman pequeños arbustos en estado silvestre. Se caracterizan por variar bastante dependiendo de la especie, por lo que la planta puede ser más grande o más pequeña dependiendo de qué especie se trate y sus raíces pueden también tener muchas formas diferentes. 

Descripción del geranio

Sus tallos pueden o bien mostrarse rectos o bien a ras del suelo y normalmente generan gran cantidad de ramificaciones. Estos suelen ser gruesos y de aspecto leñoso. Sus hojas pueden variar dependiendo de la especie, por lo que algunas son palmeadas, otras son lobuladas con distintos tipos de bordes, etc. 

Pero la parte más característica de este tipo de vegetal es la flor, que es grande y vistosa, ya que a su vez está formada por 5 o 6 flores con unos cinco pétalos cada una de ellas. Estas poseen colores llamativos, desde el rojo, hasta el azul, pasando por el rosa y el violeta y desprenden un olor dulzón característico. 

Cuidados del geranio

Es una planta que es bastante sencilla de cuidar, aunque debes tener en cuenta alguna serie de aspectos para que su crecimiento sea óptimo. Así, por ejemplo, requiere ser expuesta al sol directo un mínimo de seis horas cada día. 

Además, necesita una temperatura más bien moderada, por lo que entre 16ºC y 23ºC será el rango más óptimo. Aunque lo cierto es que pueden resistir temperaturas más altas, hasta 30ºC . Sin embargo, no soporta el frío, por lo que se resiente cuando el mercurio cae por debajo de los 10ºC.

Por ello, deberías dejarla en el exterior, situada en alguna terraza, ventana o balcón donde puedan recibir la cantidad adecuada de luz solar. Así pues, en cuanto al riego, deben regarse a diario, especialmente durante los meses de verano, pero sin producir encharcamientos que puedan pudrir sus raíces. 

Este tipo de plantas son bastante fuertes y fáciles de cuidar. Sin embargo, son muy sensibles a un tipo de plaga que se ha instalado en nuestro país desde hace algunos años. Hablamos de la mariposa del geranio, cuyas larvas y orugas van consumiendo la planta poco a poco desde dentro hasta que terminan con ella.  

Gitanilla o Geranio Hiedra (Pelargonium peltatum)

La gitanilla o el geranio hiedra es una especie de planta perenne de la familia geraniaceae que está emparentada con los geranios, aunque presenta algunas diferencias respecto a esta. Es también originaria de Sudáfrica y se utiliza para decorar terrazas y balcones mediante flores colgantes creando un “efecto cascada”. 

Descripción de la gitanilla

Se caracteriza por medir unos cincuenta centímetros de longitud y por sus hojas de un tono verde claro, ligeramente lobuladas de bordes rectos y aspecto aterciopelado.

Tienen una estructura muy parecida a la de los geranios, ya que también forman arbustos, pero sus tallos o ramas son delgados y siempre se muestran de forma rastrera, por lo que crecen a ras del suelo. Esto les hace perfectas para situarlas en zonas donde puedan colgar.

Suele florecer de manera ininterrumpida desde la primavera hasta el otoño con flores muy aromáticas que pueden subdividirse en dos o más flores de colores llamativos. 

Pueden ir desde colores como el blanco, el rosa pálido o el salmón hasta el rojo intenso o el azul claro pasando por el violeta. Son muy similares a las de los geranios, un poco más pequeñas, y sus pétalos son ligeramente más estrechos y alargados. 

Cuidados de la gitanilla

Son plantas de exterior que soportan temperaturas templadas, aunque puede soportar temperaturas más bajas en invierno que el geranio. Así puede llegar a tolerar heladas de hasta -3ºC si se producen de manera puntual.

Por ello deben ser situadas en zonas exteriores como balcones, ventanas o terrazas donde tengan la oportunidad de crecer a la luz del sol. Son plantas que requieren muchas más de cuatro horas de luz directa al día.

Se deben regar de manera muy frecuente, pero procurando no encharcar el sustrato, ya que son bastante sensibles a la humedad. Por lo que, si nos pasamos con el riego, se pueden empezar a pudrir sus raíces. 

Por eso, en verano es conveniente regarlas cada dos días cada vez que notes que la tierra se empieza a secar. En invierno, por el contrario, debes regarlas como mucho, un par de veces a la semana, ya que al terreno retiene más la humedad cuando hace frío. 

Al igual que el geranio común, este tipo de planta es muy sensible a la mariposa del geranio. Esta, pone sus huevos en las flores de las gitanillas y, si no nos damos cuenta, puede terminar con nuestras plantas. 

Diferencias entre el geranio y la gitanilla

A continuación, vamos a hacer de manera bastante rápida una distinción entre estos dos tipos de plantas. Pueden ser muy similares, pero al mismo tiempo presentan grandes diferencias que las hacen bastante fáciles de distinguir. Tan sólo debemos prestar atención a una serie de aspectos:

  • La forma en que crece: mientras que el geranio puede crecer de manera recta o a ras del suelo, la gitanilla es una planta rastrera o colgante, que crece siempre a ras del suelo. Por eso, se suele poner en balcones para decorarlos con su “efecto cascada” de flores.
  • El tallo: mientras que el tallo de los geranios puede llegar a ser grueso e incluso leñoso, el de las gitanillas es más fino y flexible. Esto les confiere la capacidad de utilizarse como plantas colgantes para adornar terrazas y balcones. 
  • Las hojas: los geranios pueden presentar distintos tipos de forma de hoja, pero la más extendida es la que es ligeramente lobulada que presenta una forma casi circular y los bordes ligeramente irregulares. En cambio, las gitanillas suelen presentar hojas con menor cantidad de lóbulos acabados en puntas ligeras, lo que les confiere cierta forma estrellada, con los bordes rectos.
  • Las flores: por una parte, las flores de los geranios crecen en grandes grupos de flores en su interior y, en conjunto, son de un tamaño moderado. Además, sus pétalos suelen ser más redondeados y cortos. Por otra parte, las gitanillas pueden presentar flores únicas o divididas en dos, tres o más hojas en su interior. Suelen ser más pequeñas que las de los geranios y sus pétalos son más estrechos y alargados.
  • El tamaño de la planta: Mientras que los geranios crecen verticalmente y pueden llegar a medir más de 50 cm de altura, las gitanillas crecen de manera rastrera y no suelen superar los 40 cm de altura, por lo que son más pequeñas. 
  • La resistencia a las bajas temperaturas. Aunque ambas son especies de climas templados que no soportan bien el frío, las gitanillas pueden soportar temperaturas más bajas, llegando incluso a sobrevivir a heladas de hasta -3ºC, mientras que los geranios no sobreviven cuando hace tanto frío. 

Hasta aquí este artículo sobre las diferencias entre geranio y gitanilla. Como ves, aunque ambas especies vegetales parecen muy similares a simple vista, ciertamente tienen diferencias bastante notables. Esperamos que con esta lectura, hayas aprendido a ver las diferencias que existen entre estas dos plantas. Así que, la próxima vez que veas una de ellas, sepas de cuál de las dos se trata.

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