Qué plantar en julio

Julio es, junto con agosto, el mes más cálido del año. Es uno de los meses centrales del verano donde las temperaturas se disparan en la península ibérica de manera exagerada, pudiendo alcanzar puntualmente los 45ºC. Así pues, la variación térmica suele estar, de media, en torno a los 35ºC de máxima y los 23ºC de mínima. 

Durante este mes tenemos que tener en cuenta que se pueden dar olas de calor en las que el mercurio se dispare por encima de los 40ºC en toda la península. Por ello, si queremos plantar hortalizas o plantas en nuestro huerto, debemos tenerlo en cuenta. 

Esto se debe a que, pese a que muchas plantas requieren temperaturas cálidas para sobrevivir, otras no resisten a las olas de calor. Es por ello que deberías cultivar plantas que soporten este rango térmico tan elevado y descartar aquellas que no puedan sobrevivir. 

Además, al ser un mes tan cálido, debes tener en cuenta que el riego debe intensificarse, ya que, cuando el sol incide de manera directa en verano, seca incluso suelos encharcados en menos de dos días. 

Es por ello que, si estás pensando en plantar algún tipo de plantas u hortalizas en el huerto y no consigues decidirte, en este artículo te vamos a explicar qué plantar en julio para tener éxito en tu tarea. Así pues, te vamos a mostrar una lista con los cultivos que mejor se adaptan a las temperaturas de este cálido mes. 

Qué hortalizas plantar en julio

Al igual que en el mes de junio, existen multitud de variedades de hortalizas que son aptas para plantar durante el mes de julio y soportar las altas temperaturas. Aunque aún así deberás de tomar precauciones y prestar mayor atención al estado del terreno de tus cultivos, ya que el riego debe multiplicarse para que los vegetales no se mueran. 

Por ello, ahora te vamos a mostrar una lista de plantas que puedes plantar durante este mes. Algunas de ellas puede que no sean propias del mes de julio, sino de mayo y junio o de agosto y septiembre. Suele ocurrir que las temporadas de algunas hortalizas se adelanten o se atrasen de su momento óptimo y tengan que plantase, por ejemplo, en julio, tomando muchas precauciones. 

El maíz (Zea mays)

El maíz es una planta gramínea que se originó en México. Se caracteriza por producir unas mazorcas de tamaño considerable que vienen cubiertas por unas hojas de gran tamaño. Al retirar las mismas, observamos que están repletas de granos de maíz, que son las propias semillas. Estas son de un color amarillo intenso y desprenden un olor dulzón muy característico cuando se rompen. 

Es una especie que tiene gran importancia desde el punto de vista económico y gastronómico, ya que multitud de productos se hacen a base de maíz. Esto se debe a que forma parte de la alimentación básica. 

Así pues, moliendo los granos, se puede extraer la harina de maíz, que se usa en todo tipo de comidas y en repostería. También se pueden utilizar para hacer palomitas de maíz y otros tipos de aperitivos. Además, las mazorcas se pueden consumir hervidas o a la brasa. Son muy sabrosas y tienen un sabor dulzón.

La siembra del maíz suele darse entre abril y junio, aunque también se puede extender a julio ya que esta hortaliza resiste las altas temperaturas. Así, el rango óptimo de temperaturas para que se desarrolle correctamente suele estar entre los 30ºC y los 35ºC, aunque pueden llegar a soportar temperaturas superiores a los 40ºC.

El cultivo del maíz requiere mucha humedad, especialmente durante los meses más calurosos. Esto cobra especial importancia cuando están creciendo las espigas. Además, la producción del maíz depende de que el suelo se haya mantenido lo suficientemente húmedo durante la floración. 

La coliflor (Brassica oleracea var. botrytis)

Se trata de una verdura característica de las regiones del Mediterráneo oriental. Aunque en la antigüedad se valoraba por su uso medicinal, actualmente se considera por su gran aporte en el mundo de la cocina. 

Es una hortaliza que es familia de las coles y que se caracteriza por producir una flor blanca de gran tamaño “con forma de árbol” que tiene diferentes usos culinarios y un sabor muy peculiar. 

Son vegetales muy sensibles al frío que prefieren climas templados. Pese a ello, es posible plantarlas en verano con ciertas precauciones. Por ejemplo, debes tener en cuenta que la zona en la que vas a cultivarlas no tenga un verano demasiado extremo o no crecerá con normalidad.  Debes regarlas hasta mantener el suelo húmedo sin producir encharcamientos. 

El pimiento (Capsicum annuum)

Este tipo de planta es originaria de Sudamérica, concretamente de las zonas de Bolívia y Perú. Su fruto es el pimiento, una hortaliza de un color, tamaño y forma variables. Es muy utilizado en la cocina, ya que se puede consumir crudo, en ensaladas, asado y formar parte de distintos guisos. 

El pimiento es un cultivo propio de las estaciones cálidas y, aunque se puede plantar en marzo o abril, lo normal es hacerlo durante los meses centrales del verano. Esto se debe a que para su desarrollo óptimo, necesita unas temperaturas que estén en torno a los 16ºC y 32ºC, pese a que pueden soportar temperaturas más altas. Por eso, son una buena opción para ser plantados en julio

Se suele plantar en el huerto por medio de semillas y la planta necesita ser expuesta a la luz durante gran cantidad de horas al día y debe crecer en un suelo ligeramente húmedo sin que llegue a secarse por completo. Esto último es de vital importancia durante este mes, ya que, durante las olas de calor deberás reforzar el riego.  

Cebolla (Allium cepa)

La cebolla es una planta herbácea cuyo origen se encuentra tanto en Asia central como en la zona del mar Mediterráneo. Es una de las hortalizas que se consumen desde la Antigüedad, ya que se conoce que fue muy utilizada por las antiguas civilizaciones. 

Su “fruto” se caracteriza por ser un bulbo subterráneo que forma parte de la raíz de la planta, por estar formado por varias capas y por tener un sabor picante y fuerte. Se puede consumir de muchas maneras, tanto cruda, en ensaladas, como hervida, asada o frita. Por ello es una verdura muy apreciada desde el punto de vista gastronómico.

Este tipo de plantas se pueden plantar durante gran parte del año, sin embargo, se suelen plantar en pleno verano por su resistencia al calor. Así pues, su temperatura óptima de crecimiento es entre los 14ºC y los 32ºC.  No suelen necesitar mucha agua, aunque hay que tener en cuenta que en verano hay que regarlas con mayor frecuencia. 

Qué cosechar en julio

Ahora que acabamos de ver qué plantar en julio, vamos a ver qué podemos recolectar a lo largo de este mes. Hay que tener en cuenta que las plantas que se recolectan durante este mes seguramente hayan sido plantadas uno o varios meses atrás. 

Judías verdes (Phaseolus vulgaris)

Las judías son plantas que provienen de América Central, concretamente de la zona de México. Estas son conocidas por el valor culinario de sus semillas y de sus vainas. Por ejemplo, se pueden utilizar para realizar multitud de platos, como cocidos o sopas, por ejemplo. 

Son vegetales que prefieren los climas templados y cálidos antes que los fríos, ya que detienen su crecimiento por debajo de los 10ºC. Se suelen plantar a principios de primavera, pero si se plantan de forma tardía, puede que estén listas para ser recolectadas en el mes de julio. 

No crecen de manera correcta en tierras demasiado frías y húmedas ni tampoco en zonas demasiado secas. Por ello, es conveniente que mantengas bien húmedo el sustrato y evites en todo momento que este se seque, ya que las judías no toleran la sequía. Pero que esto no te despiste, ya que tampoco toleran bien el exceso de agua.

Berenjenas (Solanum melongena)

La solanum melongena o la berenjena común es una planta que tiene un alto valor gastronómico. Esto se debe a su fruto, que suele ser de un color morado muy oscuro y una piel lisa y sorprendentemente brillante. Tiene origen en el continente asiático y ha dado lugar a diferentes variedades.

Se puede plantar durante la primavera debido a dos factores: el primero es que es una planta de crecimiento bastante lento, que puede tardar unos cuatro meses en crecer completamente.

El segundo es que, al ser un vegetal que soporta fácilmente las altas temperaturas. Por ello sus frutos están listos entre julio y agosto para ser recolectados. 

Pepinos (Cucumis sativus)

El pepino es una planta originaria de Asia que está emparentada con otras hortalizas como las sandías, las calabazas o los calabacines, entre otras. Y tenemos que decir que es muy conocido por sus usos gastronómicos, ya que se puede utilizar como ingrediente para realizar multitud de recetas de cocina.

Como esta hortaliza se suele sembrar normalmente durante el mes de abril y es de crecimiento más bien lento, puede tardar hasta dos meses en crecer. Por ello, si se planta en primavera, se puede recolectar durante los meses de junio y julio. 

Melones (Cucumis melo)

Es una especie vegetal que es familia de las cucurbitáceas. Así pues, es familia del pepino, de la calabaza o de la sandía. Es una planta originaria de Asia meridional y de África. Su fruto es muy apreciado en primavera y verano por su dulce sabor y sus usos culinarios. Por ejemplo, se puede consumir directamente, se puede usar para hacer macedonias de fruta e incluso es posible cocinarlo. 

Como la mejor época para cultivar el melón es en mayo y son plantas cuyo crecimiento es más bien lento, pueden estar listas para ser recogidas en julio. Esto se debe a que la planta del melón puede tardar unos dos meses en terminar de producir sus frutos. 

Calabacines (Cucurbita pepo)

Se trata de la planta del calabacín o cucurbita pepo. Es muy apreciada por sus múltiples usos en el mundo de la gastronomía, ya que se puede utilizar para cocinar de una infinidad de formas. Por ejemplo, se puede cocinar a la sartén o a la parrilla con aceite de oliva y algo de sal o también se puede incluir en multitud de recetas de cremas de verduras. 

Estas plantas pueden trasplantarse al huerto en mayo e incluso a principios de junio. Además, debido a su rápido crecimiento, los calabacines pueden estar listos para la cosecha a principios del mes de julio, ya que aguanta bastante bien las altas temperaturas de principios de verano.

Tomates (Solanum lycopersicum)

La tomatera es una planta originaria de los Andes, en México. Se caracteriza por dar un fruto carnoso de un color rojo intenso achatado por los polos. Por dentro tiene bastante agua y está repleto de semillas. Es muy utilizado en la cocina para preparar todo tipo de platos y ensaladas. Por ejemplo, es uno de los ingredientes que se utiliza para hacer gazpacho andaluz. 

Esta planta se suele sembrar en marzo y mayo y, dependiendo del calor o frío que haya en el ambiente, puede tardar más o menos en dar frutos. Si hace calor, puede demorarse como mucho 45 días. Sin embargo, si hace frío puede llegar a los 65. Es por ello, que si se planta en mayo, puede haber dado ya sus frutos en julio. De esta manera, la cosecha puede tener lugar durante este cálido mes.

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