Enfermedades del olivo (y cómo prevenirlos)

El olivo es un árbol que abunda en nuestro país y prácticamente forma parte de nuestro patrimonio y cultura. En determinados puntos geográficos se da con mucha facilidad y se pueden ver enormes campos plagados de ellos. En otras ocasiones, son particulares los que tienen la suerte de contar con uno de estos ejemplares en sus terrenos o jardines.

A decir verdad, se trata de un arbusto espinoso que tiene hojas muy pequeñas y prefiere desarrollarse en entornos que son secos. Lo más importante para que crezca como debe es que tenga espacio suficiente para ello, que su suelo no esté húmedo, que se pode y se abone de vez en cuando. También hace falta bastante paciencia, pues tarda años en alcanzar un tamaño considerable.

Uno de los aspectos que hay que tener en cuenta para su supervivencia es que se puede enfrentar a diferentes enfermedades y plagas. Este punto es precisamente el que vamos a abordar: cuáles son las más comunes y cómo es posible prevenirlas. Si tienes un olivo que quieres mantener con una próspera salud, ¡esto te interesa!

¿Cómo prevenir las enfermedades y plagas del olivo?

Los métodos preventivos son los más eficientes para cuidar bien de un olivo y que ninguna enfermedad o plaga acabe con él. En este sentido, al agricultor no le quedará más remedio que formarse a conciencia, pues saber identificar las causas de su aparición es uno de los mejores remedios que existen.

Cuando se conocen esos pequeños síntomas e indicativos de que algo no va bien, es posible aplicar tratamientos selectivos contra las plagas. Son mucho más dirigidos y funcionan de una forma concreta y precoz, evitando que el problema se extienda. 

Acabar por completo con una plaga o enfermedad es algo muy costoso, incluso para los agricultores profesionales. Por eso es importante conocer las características de cada problema actual a tiempo e ir haciendo actuaciones puntuales para el control. Te vamos a mostrar las características de las enfermedades más comunes, algo que te ayudará a fomentar la prevención y evitar riesgos mayores.

Las enfermedades comunes que sufre el olivo

Hay diferentes enfermedades que pueden atacar al olivo. Algunas las causan insectos, otras los hongos y otras pueden surgir de la propia biología de la planta. A continuación, te mostramos las más usuales para que sepas en qué consisten y puedas detectarlas a tiempo.

Polilla del olivo

La polilla del olivo es uno de los problemas más frecuentes en este árbol y lo que genera es una plaga que complica sumamente en estado de su salud. Es porque se trata de un insecto que se alimenta de todo lo que el árbol puede ofrecer: de la hoja, la flor y el fruto. Las aceitunas se ven muy afectadas por este problema, pues se puede observar como caen antes de que se puedan recoger para su consumo. Como es tan fácil que esto dañe a los árboles, existen en el mercado diferentes insecticidas destinados a acabar con el problema. No obstante, la solución que muestra una mayor eficacia simplemente es el sol y sus altas temperaturas.

Cochinilla del olivo 

Suele llamarse también cochinilla de la tizne y es otra de esas plagas muy conocidas por los agricultores que se dedican a los olivares. Lo que hace este diminuto insecto es alimentarse de la propia savia del árbol para, a continuación, excretar azúcares en la superficie de sus hojas. Con este gesto puede empeorar considerablemente las circunstancias, pues el dulzor de este azúcar promueve la aparición de los hongos de la Negrilla que son muy peligrosos para los olivos y causan enormes daños.

Verticilosis del olivo

La verticilosis del olivo es una de las enfermedades más complejas de tratar, por no decir que resulta casi imposible. Se trata de una afección que es causada por un tipo de hongo de suelo. Tanto es así que, hoy en día, se emplean variedades resistentes para volver a plantar los que han sido afectados por este problema, en lugar de atacar directamente a la enfermedad.

Mosca del olivo

Precisamente se trata de una mosca que ronda a estos árboles y, cuando las condiciones son óptimas para su vida, causa grandes problemas en los ejemplares. Lo que hacen es esperar a que se endurezca lo que será el hueso de la aceituna, que es realmente por lo que sienten esa gran atracción. Justo el sol y la temperatura elevada, las condiciones perfectas para espantar a la polilla del olivo, serán las que atraigan a la mosca y permitirán que genere larvas viables. Uno de los mejores métodos preventivos para que prolifere este insecto es colocar trampas en el olivo que se elaboran de forma sencilla con una botella de plástico vacía, cinta adhesiva y alambre. 

Repilo del olivo

El repilo del olivo es una de las enfermedades más importantes a las que estos árboles se pueden enfrentar y está generada por un tipo de hongo. Se da de una forma mucho más acusada en ejemplares que son especialmente sensibles o cuando se desarrollan en climas más bien lluviosos. Hay tratamientos preventivos sencillos para evitarlo, que pasan por la aplicación de cobre al inicio del otoño y productos para los hongos durante la primavera. Los profesionales lo realizan como una rutina de cuidado en los olivares. 

Tuberculosis del olivo

La tuberculosis o la roña del olivo se genera en estos ejemplares a causa de unas bacterias. Cuando el árbol tiene heridas, hacen que se infecten y que la situación empeore considerablemente. Conforme avanza esta infección por toda la planta se va debilitando, se ven sus ramas secas y baja mucho su producción. Son los síntomas de alerta más destacados para detectarla.

Xylella Fastidiosa

Si la tuberculosis nos recuerda a una afección muy humana con esta enfermedad, ocurre lo mismo, pues se denomina comúnmente como el ébola del olivo. Es una bacteria muy resistente que ataca en pocas ocasiones, pero cuando lo hace puede ser muy destructiva. Las plagas que se recuerdan han ocurrido frecuentemente en los olivares de Italia y, en nuestro país, se sufrió una importante en 2016 que afectó especialmente a los almendros.

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