¿Qué son las flores preservadas?

Las flores son uno de los objetos decorativos que más triunfan y que vemos con más asiduidad en muchísimos hogares y establecimientos. Sin embargo, es cierto que las flores naturales o las flores secas tienen una duración de vida bastante restringida y en muchas ocasiones apenas podemos disfrutarlas durante unos cuantos días o semanas antes de necesitar sustituirlas por otras.

Este panorama ha empezado a cambiar desde la aparición de las flores preservadas, ya que el proceso al que se someten y el mantenimiento tan simple que requieren nos lleva a extender muchísimo la vida útil de las flores. Hablamos de un tratamiento que permite a estas flores mantener todas sus propiedades, pero que además nos ofrece la posibilidad de disfrutar de nuestros ramos de flores decorativos durante meses, incluso años.

Si no conoces qué son las flores preservadas o te interesa saber cuál es el proceso para preservar una flor, te lo contamos a continuación. Además, te explicamos la diferencia entre una flor seca y una flor preservada para que puedas entender por qué vale la pena preservar una flor. Así, verás que comprar flores preservadas para decorar te ofrecerá numerosas cualidades y ventajas frente a las flores naturales o secas. 

¿Qué son las flores preservadas?

Las flores preservadas son flores naturales que han sido sometidas a un proceso químico de deshidratación y de preservación para poder mantener el aspecto fresco que más disfrutamos de las flores frescas y al mismo tiempo una belleza prolongada en el tiempo propia de las flores secas. De esta forma, hablamos de un tipo de proceso químico que nos permite disfrutar de estas flores sin que pierdan su textura ni color ni forma ni aroma original.

Por ello, las flores preservadas son similares a las flores naturales y secas en aspecto, pero se conocen como flores eternas o flores inmortales precisamente porque duran cuatro veces más que cualquiera de estas. Con un buen cuidado y mantenimiento las flores preservadas pueden durar desde meses hasta años. Por lo que nos encontramos ante la solución definitiva para las personas que no quieren tener que estar comprando flores constantemente. 

De este modo, podemos decir que las flores preservadas son flores 100% naturales, puesto que estas se obtienen directamente de campos o de viveros, siendo la única diferencia el tratamiento que se le aplica. Estas pasan por un proceso de secado y de conservación que permite que no se marchiten. De la misma manera, hablamos de flores a todo color, puesto que en el proceso de deshidratación, a diferencia de lo que ocurre con el proceso de secado, se añaden ciertos pigmentos para potenciar el color, de modo que las tonalidades estas flores sean las mismas que las de una flor fresca.

Este tratamiento tan orgánico al que se someten las flores preservadas, además, nos permiten alargar muchísimo tiempo en la vida de estas flores. Las flores preservadas no necesitan agua y si conseguimos mantenerlas en un estado seco, ventilado y alejadas del sol y la humedad nos pueden llegar a durar incluso dos años. Por ello, decimos que las flores preservadas son flores eternas e inmortales, puesto que pasados estos dos años se desgastarán la estructura y el color, pero nos habrán durado muchísimo más tiempo que cualquier flor seca o fresca, y podremos decir que su vida útil habrá valido la pena.

Cómo hacer flores preservadas

Por las características de las flores preservadas que acabamos de mencionar en el apartado anterior, podemos entender que existen numerosas ventajas de las flores preservadas frente a las flores frescas y secas. Teniendo en cuenta que estas van a mantener su aspecto y su olor gracias a este proceso de preservación, resultan una excelente inversión. Al final, hablamos de flores naturales que se conservan durante más tiempo y que requieren un mantenimiento mínimo.

Aunque nos encontramos estas flores preservadas en infinidad de formatos diferentes y que, por lo tanto, podemos comprar ramos de flores preservadas de todo tipo, también puede surgirnos la inquietud de si es posible hacer este proceso en casa. Por ello, en este apartado, queremos hablarte de cómo se preserva una flor y de cómo hacer una flor preservada en casa si quieres sacar el máximo partido a tus flores frescas para que se conviertan en flores eternas:

  • Lo primero de todo, es importante saber que este proceso de preservado no puede llevarse a cabo con todas las flores. Generalmente, las flores que van a someterse a este proceso de preservado pasan anteriormente por un proceso de cultivado, de abonado y de crecimiento bastante específico para poder soportar a posteriori el proceso de secado y preservado.
  • También tenemos que tener en cuenta que únicamente se escogerán y recolectarán para convertirse en flores preservadas aquellas que se vean en un estado adecuado y que se mantengan en perfectas condiciones. Lo ideal también es preservar la flor cuando esta se encuentre en su momento de mayor esplendor.
  • Dicho todo esto, si pasamos al tratamiento propiamente dicho, cortaremos los tallos y eliminaremos las hojas marchitas o enfermas antes de pasar al proceso. 
  • A continuación, deberemos preparar unos recipientes especiales que utilizan una solución a base de agua, glicerina, colorantes y estabilizantes que nos ayudarán a facilitar la conservación de las propiedades de las flores, a secarlas y preservarlas.
  • Este proceso de preservación conlleva diversas etapas, puesto que además lo ideal es conservarlas en cámaras o habitaciones que cuenten con unas condiciones de humedad, temperatura e iluminación muy concretas para que la flor pueda deshidratarse de forma lenta y gradual.
  • En paralelo, también se irá reemplazando la savia de la propia flor por estos preservantes hasta que las plantas se encuentren en un estado de humedad óptimo y se asegure su estabilidad microbiológica, física y química.
  • Una vez conseguido todo esto, daremos por preservada la flor y se tendrán que lavar y secar las hojas cuidadosamente, así como también eliminar las hojas que durante el proceso se hayan podido dañar. Hecho esto, las flores estarán listas.

Si crees que puedes animarte con este proceso para preservar flores y quieres comprar flores frescas de calidad, en FloristeríaMorris tienes a tu disposición un excelente catálogo de las flores más populares para crear ramos de flores. De la misma forma, también puedes comprar ramos de flores frescas o incluso flores secas, así como también algunas flores preservadas en el caso de que no te veas capaz de llevar a cabo todo este proceso y quieras comprar flores preservadas para casa. 

Diferencia entre flor seca y preservada

Aunque ya hemos mencionado que la principal diferencia entre las flores preservadas y las flores secas es sobre todo su duración, también existen otros aspectos que podemos tener en cuenta. A continuación, queremos hablarte de en qué se diferencian las flores preservadas de las flores frescas o secas al detalle para que veas por qué existen numerosas ventajas de las flores preservadas que te harán que te decantes por ellas.

  • El proceso de elaboración es completamente diferente, puesto que ya hemos comentado que el proceso de preservado tan elaborado de las flores preservadas mantiene las características naturales. Las flores secas se someten a un proceso de secado que hace que en muchas ocasiones pierdan su color y aroma.
  • La textura también es diferente, puesto que las flores preservadas se mantienen flexibles y suaves, al igual que una flor fresca. Por el contrario, las flores secas, como su propio nombre indica, están arrugadas y tienen una textura similar al papel, puesto que al final están secas.
  • También sabemos que el aroma no se pierde en una flor preservada, mientras que sí que desaparece paulatinamente en las flores secas, ya que estas principalmente sirven como un atractivo visual.
  • El color es otro de los aspectos más relevantes que genera diferencias. Las flores preservadas se someten a un proceso de coloración que ayuda a mantener el tono natural. En algunos casos este color incluso se potencia para que perdure durante años, mientras que en la flor seca el color se vuelve bastante más apagado y pálido.
  • La fragilidad también es otro aspecto a destacar, ya que las flores secas son bastante más débiles y muchas se vuelven quebradizas y se rompen. Las flores preservadas se mantienen unas condiciones óptimas y, al preservarse en su estado más óptimo, se mantienen suaves y flexibles. 

¿Las flores preservadas huelen?

Una de las dudas más habituales que tienen las personas que se acercan por primera vez a las flores preservadas es la de si estas mantienen sus aromas. Ya hemos mencionado anteriormente que, debido al proceso tan cuidadoso al que se somete el preservado de la flor, estas conservan todas sus propiedades intactas, por lo cual si, las flores preservadas huelen al igual que una flor fresca. No solo eso, sino que ya hemos mencionado que las flores preservadas también mantienen los mismos colores, ya que estos se potencian y, en muchos casos, las flores preservadas pueden incluso tintarse.

Ya hemos dicho que las flores preservadas son flores naturales a las cuales se le sustituye la savia y el agua por el líquido preservante, por lo que conservarán completamente el mismo aspecto que una flor fresca y, por lo tanto, también seguirán oliendo pasado los meses e incluso los años. Aun así, es importante comentar que el mantenimiento que tú les des en casa y el buen cuidado ayudará a que este aroma no se pierda, por lo que te recomendamos siempre mantenerlas en las condiciones óptimas conforme indican sus vendedores. 

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